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La Cámara de Comercio Y EL MUNICIPIO BUSCAN TERMINAR CON LAS FERIAS DE PRECIOS por la falta de controles: “O controlan a todos o no controlan a nadie”, sé planteó.

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El vicepresidente de la Cámara de Comercio de Río Grande, José Luis Iglesias, reclamó controles en las ferias populares que autorizan tanto municipios como gobierno, por la competencia desleal que representan para los comercios habilitados, desde el municipio dicen que estarían de acuerdo con la propuesta. “O controlan a todos o no controlan a nadie”, disparó por FM Aire Libre, dando cuenta de reclamos de los asociados.

Como ejemplo, mencionó la venta de anteojos para sol en estas ferias, que “pueden generar perjuicios a la vista y eso es como vender un alimento en mal estado, no debería permitirse.Debería regularse porque no es un tema simple, y es un solo ejemplo”, subrayó.

 

“Las ópticas nos dicen con gran fundamento que están sujetas no sólo a las inspecciones de Comercio sino de la Municipalidad, y les exigen cumplir la reglamentación y tener los productos como corresponden. Con los juguetes ocurre lo mismo, vemos por televisión que se destruyen juguetes porque son nocivos, tienen componentes cancerígenos, pero esto no está regulado ni controlado”, cuestionó.

 

“Cualquier juguetería habilitada es responsable y sabe que los juguetes deben cumplir con una normativa, no pueden comprar cualquiera, y sin embargo se permite la venta sin control. No hay responsabilidad desde el Estado sobre este tipo de comportamientos y sobre la venta de estos productos”, insistió el comerciante.

 

Respecto de la diferencia de precios, que lleva a que muchos vecinos elijan la feria para comprar en lugar de los comercios, reconoció que “estamos ante una crisis social”, pero advirtió que “una cosa es ayudar y otra validar o justificar algo que no tiene justificación”.

 

También respondió a las críticas a los comercios porque, cuando baja el dólar, no se ve reflejado en los precios, y argumentó que esto depende de la cadena de comercialización, dado que el minorista no es el que fija el precio. “En el mes de mayo hubo una disrupción, un corte en la cadena comercial por factores económicos que distorsionaron los precios. Al no tener una relación de costo de reposición, o que sea incierto, con tasas de financiación de 800 puntos de riesgo país, evidentemente el precio cambia. No todos los comercios son iguales ni los productos son iguales. Es distinto con el caso de los perecederos, porque el yogur cuando está cerca del vencimiento se vende más barato y no es porque bajó el precio, sino porque el comercio analiza si pierde más vendiéndolo más barato o devolviéndolo, o tirándolo a la basura”, sostuvo sobre algunas ofertas que van apareciendo.

 

Finalmente apuntó contra la frecuencia de las ferias populares, que antes eran esporádicas pero se fue ampliando la cantidad de días y espacios. “Con el Municipio hemos hablado de dar un lugar, como el Paseo de los Artesanos, pero no se puede permitir que se venda cualquier cosa. Si alguna persona que compra uno de estos productos tiene algún problema, no hay nadie que se haga responsable. Entonces podemos hacer cualquier cosa y esto no es una sociedad organizada. Hay gente que cobra sueldos para realizar los controles y el planteo va por ahí”, concluyó.

Fuente: Sur54