El presidente Javier Milei atraviesa una marcada caída en el terreno donde construyó buena parte de su capital político: las redes sociales. Un informe de la consultora Ad Hoc sostiene que su protagonismo digital disminuye de manera sostenida y que también se debilita la capacidad de la comunidad libertaria para generar conversación e imponer temas en la agenda pública.

El estudio habla de una “fatiga digital” y señala que el propio mandatario redujo su actividad en X. Durante julio publicó un 28,4% menos de contenidos vinculados a su figura que el promedio registrado en lo que va de 2026.
Según el relevamiento, el primer gran quiebre llegó con el caso $Libra, que transformó el tono de las menciones sobre Milei. Desde entonces, la conversación positiva perdió volumen y los episodios de mayor repercusión estuvieron dominados por polémicas y denuncias que afectaron al oficialismo.
La caída no solo impactó en la imagen presidencial. Ad Hoc detectó que la denominada militancia digital perdió fuerza para instalar tendencias y movilizar usuarios. Las menciones al Presidente descendieron de forma constante y las interacciones generadas por las principales cuentas oficialistas se redujeron de manera significativa.
El informe también muestra un deterioro en el rendimiento de influencers y medios cercanos al Gobierno. Cuentas emblemáticas del universo libertario registraron fuertes bajas en alcance e interacción, mientras que las participaciones de Milei en plataformas afines obtuvieron menos visualizaciones que meses atrás.
Para la consultora, el fenómeno refleja un cambio de escenario: la negatividad generada por los conflictos públicos ya no queda confinada a las redes, sino que primero impacta en la agenda mediática y luego termina influyendo sobre la opinión pública. Esa pérdida de centralidad digital representa uno de los desafíos comunicacionales más importantes que enfrenta hoy el oficialismo.




