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Corrientes: violó a una nena de 11 y lo absolvieron porque reconoció al bebé.

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Corrientes: violó a una nena de 11 y lo absolvieron porque reconoció al bebé.

La justicia penal correntina absolvió a un hombre que, cuando tenía 18 años, violó a una nena de 11, que por el abuso quedó embarazada y es ahora madre de una niña de 4. Dos de los tres jueces del Tribunal Oral Penal de Paso de los Libres consideraron “en sesión secreta” que no existió abuso por dos motivos: en primer lugar, porque, según explicó el hombre, ella entonces “era una gurisa grande, de contextura grandota” y parecía de 16 años; en segundo, porque luego de que el análisis genético estableciera su paternidad, él “le pasa plata” para la hija en común y mantiene con la niña una relación familiar y “ella también cobra de Anses la asignación”. Los jueces Gustavo Alfredo Ifrán y Marcelo Manuel Pardo también aseguraron que no existió abuso porque así lo dijo la niña que, escribieron en el fallo, a los 11 años consintió tener relaciones sexuales con un joven de 18 “en pleno ejercicio de su libertad”. En disidencia, el tercer integrante del tribunal, Marcelo Ramón Fleitas advirtió que “el hecho de confundirla con una menor de 16 años como dice el imputado no puede ser aceptado por la corta edad de la menor víctima, en primer lugar teniendo en cuenta que iba a la escuela primaria”. En el mismo sentido se habían manifestado la asesora de menores y la fiscalía durante el debate oral, en el que también declararon la niña y su madre, quien también pidió que el hombre no fuera condenado.

El fallo, de principios de abril, refiere episodios ocurridos en Monte Caseros en 2014. La niña, M.J.C., estaba en su casa cuando el acusado, F.A.C., que tenía 18 años y solía ir allí para alimentar un chancho que había comprado a la madre de la chica. “Al comunicarle la niña que se encontraba sola, este ingresó detrás de la víctima, la llevó hacia el dormitorio de ella, le quitó las prendas de vestir de la cintura para abajo, la puso en la cama y abusó sexualmente de ella, penetrándola vía vaginal, no pudiendo la niña consentir libremente la acción debido a la edad que tenía al momento del hecho, mientras lloraba y le manifestaba al encartado sentir dolor, a lo que él mismo le decía que ya iba a terminar”, detalló el juez que votó en contra de la absolución.

“Yo no me sentí forzada a nada, menos obligada. No estoy de acuerdo a que al imputado se le imponga una pena”, declaró MJC durante el debate oral, en el que insistió en que “no fue un abuso, yo estuvo conciente de lo que hice a pesar de mi edad”. Durante el proceso, refirió su relación con el acusado FAC como “un noviazgo de un mes”; también aseguró que durante el tiempo que lo vio no le contó de la escuela. “. Hablaba de las cosas así que le ayudaba de los chanchos y eso. De las cosas personales de cada uno no, de la edad no, de eso no, tampoco nunca se me ocurrió decirle”. Cuando, en el debate, la Asesora de Menores, Carolina Macarrein, le preguntó cuál era su deseo en relación a la causa, contestó: “que él no caiga preso y que siga teniendo el vínculo que tiene con nuestra hija. Generalmente ella los fines de semana se queda a dormir en la casa de él, durante la semana algunos días también la lleva al jardín”.

El Ministerio Público Fiscal, representado por la subrogante Liliana Elizabeth Carlino y Oscar Fabián Soto, señaló que el caso era atípico. Sin embargo, advirtió, los planteos de la MJC y su madre, las explicaciones de FAC y los argumentos de su defensor, “no alcanzan para desvirtuar la acusación y la debida sanción que merece (…) el abuso sexual de una menor”. Por eso, había pedido una condena para “combatir el patrón de impunidad que existe en los casos de violencia y abuso de mujeres y de niñas”.

La denuncia fue radicada en 2014 por la madre de MJC., luego de notar que la niña dormía más que antes y llevarla al dispensario del pueblo, donde la médica “la ve y me dice que está de encargo”, algo que quedó ratificado también por un test de embarazo en su casa. Poco después de radicar la denuncia, la madre intentó retirarla, pero no pudo. Durante la gestación, en una audiencia civil, la nena contó a una Asesora de Menores su rutina: “mi mamá no trabaja, mi padrastro sí, lo hace en el matadero. Tengo algunas cosas para el bebé que me regalaron (…) Voy a sexto grano en la escuela Parroquial, el año que viene voy a entrar en séptimo en el Colegio Nacional. Estoy bien”. La Asesora contó, también, que la nena “aprendió a hacer crochet, a hacer mantilla, que le hablo que va a tener que ir a la escuela y responde que lo va a llevar en un chango con ella”, que “le preguntaron a la nena si quería que lo buscaran a él (el acusado de violación) para que la acompañe y que la menor no quiere, que dice que así está bien”.  La madre, en ese tiempo, explicaba: ”tengo miedo de que tiene un bebé, los muchachos después no la respeten. Ella siempre colabora con todo porque tengo hernia de disco, yo le digo que no lo haga por su embarazo y me responde que no esta enferma, solo embarazada”.

En su declaración ante el tribunal, FAC relató que solía ir a casa de la madre de la chica porque cuidaba un chancho que le había comprado y durante un tiempo no había podido retirar. “Cuando salía de trabajar, todas las tardes, iba para allá, a ver cómo estaba y le daba de comer, la mama le decía que me ayude con eso, le dábamos de comer, limpiábamos los chanchos. Un día yo llegué tarde, y ella me dijo no son horas de venir y así me hacía caras, me sonreía, así paso, nos fuimos conociendo y después nos pusimos de novio”, añadió, antes de detallar que un día la chica le dijo que estaba sola. “Me dice vamos para adentro, entramos, nos besamos y tuvimos relaciones (…) Los otros días yo volvía para darle de comer al chancho, pero no pudimos estar más porque estaban los padres. Luego de eso a mí me empezaron a  mandar de a diez días al campo (…) Después de eso llegó la policía y me dijeron que era una menor. Yo le pregunté cuál menor, no sabía anda, y me dijeron, yo no podía creer porque era una gurisa grande, de contextura grandota (…) Durante ese mes no me ocurrió preguntarle cuántos años tenía. Yo tenía dieciocho. (…)Mi intención no fue hacerle daño, eso nunca, yo le conocí, después yendo así a ver los chanchos, darle de comer y eso, nos conocimos y nos empezamos a gustar, al día de hoy estaríamos juntos”.