Los futuros maestros de primaria en Argentina dedican, en promedio, apenas el 8,8% de las horas de sus carreras al aprendizaje de Matemática. La escasa proporción genera preocupación en un contexto en el que las evaluaciones nacionales e internacionales reflejan dificultades persistentes en el desempeño de los estudiantes. Especialistas coinciden en que es necesario revisar la preparación docente para garantizar tanto el dominio de los contenidos como las capacidades pedagógicas para enseñarlos.

Los datos corresponden al informe “De aprender a enseñar matemática: cómo se forman los docentes de escuela primaria”, elaborado por Tomás Besada y Martín Nistal para Argentinos por la Educación. El trabajo analiza los programas de formación docente de las 24 jurisdicciones del país y detecta diferencias importantes en el espacio que cada provincia asigna a esta disciplina.
Mientras Mendoza destina el 12,7% de las horas de los profesorados a Matemática, Santiago del Estero dedica solamente el 5,6%. La brecha también se observa en otras jurisdicciones: Misiones registra el 10,7%, La Rioja el 10,2%, Salta el 6,4% y Entre Ríos el 7,1%.
La situación adquiere mayor relevancia frente a los resultados educativos. Según las pruebas Aprender 2025, el 45% de los alumnos de sexto grado no alcanza un nivel satisfactorio en Matemática. En el nivel secundario, el panorama también presenta dificultades: los datos de PISA 2025 indican que apenas el 24% de los adolescentes argentinos de 15 años llega al nivel básico de desempeño. El promedio obtenido por el país fue de 367 puntos, el más bajo de la serie histórica nacional.
El estudio también examina cómo se distribuye el tiempo de formación entre los contenidos matemáticos y las estrategias para transmitirlos. En la mayoría de las provincias, las materias vinculadas con la didáctica tienen una carga horaria superior a la de las asignaturas centradas en el conocimiento específico de la disciplina.
En Misiones, por ejemplo, los profesorados contemplan 240 horas de didáctica frente a 72 de contenidos matemáticos. En Mendoza, la relación es de 256 y 107 horas, respectivamente. Buenos Aires, San Luis y Tucumán asignan 192 horas a la didáctica y 64 al estudio disciplinar. Chaco presenta una distribución diferente, con 128 horas destinadas a Matemática y 85 a su enseñanza.
Para los especialistas, el desafío no consiste únicamente en incrementar las horas de cursada, sino en asegurar una preparación integral. Los futuros docentes deben comprender los conceptos que enseñarán y, al mismo tiempo, aprender a explicar procedimientos, identificar dificultades y acompañar los procesos de aprendizaje de sus alumnos.
Gustavo Romero, jefe del Departamento de Matemática del Colegio Nacional de Buenos Aires, sostuvo que los maestros necesitan una formación matemática profunda, que supere los conocimientos adquiridos durante la secundaria. También advirtió sobre los riesgos de reducir el espacio destinado a la disciplina en eventuales modificaciones de los planes de estudio.
El especialista remarcó, además, que la didáctica de Matemática requiere conocimientos propios y no puede considerarse simplemente una serie de técnicas para transmitir información. Enseñar supone diseñar problemas que permitan utilizar conceptos matemáticos, interpretar los errores de los estudiantes y generar intercambios que contribuyan a construir conocimientos.
En la misma línea, Marcela Svarc, profesora del Departamento de Matemática de la Universidad de San Andrés, señaló que ampliar la carga horaria debe ir acompañado de una formación exigente. Para la especialista, es indispensable combinar una base sólida de conocimientos disciplinares con recursos didácticos que permitan enseñar de manera eficaz.
La investigación también advierte sobre las necesidades de capacitación de los docentes que ya trabajan en las aulas. Según Aprender 2025, el 32,5% de los maestros de sexto grado no participó de actividades de formación vinculadas con la enseñanza de Matemática durante los tres años anteriores. El 67,5% restante sí realizó alguna capacitación.
Las diferencias territoriales vuelven a aparecer en este indicador: en Formosa, la participación se acerca al 90%, mientras que en Santa Fe se mantiene por debajo del 50%.
Frente a este escenario, para 2027 se proyecta la puesta en marcha del Compromiso Federal por la Matemática, una iniciativa nacional que prevé capacitaciones para docentes del segundo ciclo de primaria, elaboración de materiales pedagógicos, recursos digitales y mecanismos de evaluación.
Finalmente, Argentinos por la Educación plantea la necesidad de acordar cuáles son los conocimientos matemáticos y didácticos esenciales que deben adquirir todos los futuros maestros, sin importar dónde estudien. El informe también propone evaluar qué aprendizajes alcanzan efectivamente los estudiantes de los profesorados, más allá de las horas que figuran en los programas de cada carrera.



