El acercamiento entre los principales referentes del peronismo no modificó los planes de Axel Kicillof. El gobernador bonaerense participó de la cumbre con Massa, Máximo Kirchner y otros dirigentes, pero mantiene en marcha su propio armado político con la mirada puesta en el próximo escenario electoral.

Uno de los principales acuerdos del encuentro fue defender las PASO frente al intento del Gobierno de eliminarlas. Para Kicillof, las Primarias pueden ser la herramienta para ordenar las diferencias internas y definir al próximo candidato mediante una competencia abierta.
Mientras tanto, el mandatario continúa con su estrategia territorial. La próxima semana viajará a Chaco para participar de un acto de la CGT y aprovechará la visita para presentar su libro De Smith a Keynes.
También seguirá la actividad del Movimiento Derecho al Futuro, el espacio que impulsa su construcción política. Este sábado habrá un nuevo plenario en Ramallo, correspondiente a la Segunda sección electoral, después del encuentro realizado en Alberti.
La hoja de ruta contempla además un plenario federal para septiembre, que tendría lugar en la provincia de Buenos Aires y convocaría a dirigentes de distintos puntos del país. El cierre estaría a cargo de Kicillof.
En su entorno aseguran que todavía no es momento de definir candidaturas ni cerrar acuerdos. La apuesta es fortalecer primero el espacio propio y llegar a una eventual negociación con mayor peso territorial.
El gobernador sostiene además que el próximo liderazgo del peronismo no debería surgir de un pacto entre pocos dirigentes. Su apuesta es que una PASO permita que los votos definan quién encabeza el proyecto.
Así, la foto de unidad con Massa y Máximo Kirchner representa un acercamiento, pero no implica que Kicillof vaya a frenar su proyecto político. El gobernador continúa acumulando poder y preparando su expansión más allá de la provincia.



