Aunque había alrededor de 30 pacientes internados, incluidas personas conectadas a respiradores, convalecientes de cirugías practicadas ayer por la mañana y bebés en incubadoras y pese a la magnitud del ígneo, las pérdidas, aunque millonarias, se circunscribieron solo a lo material.
En apenas media hora – entre las 18 y las 18.30 – el Hospital Regional Ushuaia fue evacuado en un 100% ante el avance arrasador del fuego iniciado por un paciente alojado en el sector de Salud Mental que habría querido autolesionarse a lo bonzo. Los enfermos críticos fueron derivados a la Clínica San Jorge y los de menor gravedad, al Polo Sanitario Municipal del “Cochocho” Vargas.

A través de las redes sociales comenzaron a circular a partir de las 18 de ayer, aproximadamente, impactantes imágenes del Hospital Regional Ushuaia, desde cuya parte central emergían gigantescas llamas luego seguidas por densas columnas de humo negro.
El terror se apoderó de los familiares de personas internadas en el nosocomio, con COVID, parturientas o alojados por otras dolencias en la sala común de internación y en las dos unidades de terapia intensiva, como así también del personal sanitario y de maestranza que a esa hora realizaban sus tareas habituales. El ulular de las sirenas de las unidades bomberiles y de los patrulleros de las distintas comisarías daban cuenta de que se estaba produciendo un hecho de extrema gravedad, quizás solo equiparable al vivido hace 21 años atrás, el 13 de marzo del 2000, cuando explotó el galpón de Ingeniería Guerra, en el barrio San Vicente de Paul.
Comienza el fuego
Algo ocurrió en el sector de Salud Mental. Una enfermera relató a Diario Prensa Libre, angustiada: “Un hombre que estaba en tratamiento se exaltó y no pudo ser controlado por los profesionales que estaban a cargo. Completamente fuera de sí intentó quemarse a sí mismo y prendió fuego un colchón, incendiándose todo… un desastre. Aunque algunos de mis compañeros agarraron matafuegos e intentaron apagar las llamas, enseguida treparon al techo y todo se tornó inmanejable. Entonces lo único que pudimos hacer fue evacuar todo y escapar…”.
La misma fuente, con un gran cansancio, y afónica por los nervios, siguió relatando: “Era tremendo el miedo a no poder sacar a tiempo a todos, antes de que las llamas se extendieran a Neo, a la terapia de Pediatría… Partía el alma escuchar los gritos y el ruido que provocaba el fuego que avanzó sobre todo lo que pudo, incluidos los equipos del área de Diálisis, que estaban en una sala próxima a Salud Mental. Un desastre que no voy a olvidar nunca”.
El doctor Carlos Guglielmi, director del nosocomio, por su parte, informó a su vez que “ayer yo justo estaba de guardia. Empecé a notar que había humo y comencé a escuchar gritos de gente que decía que se estaba incendiando el hospital, pero pensé que era una broma. Entonces salí al pasillo y vi que había humo y llamas que provenían del sector de Salud Mental. Inmediatamente al ver que el incendio cobraba volumen e inclusive antes que llegaran los bomberos, nos organizamos para evacuar el edificio”.

Los pacientes
El Dr. Guglielmi llevó tranquilidad a la población: “Habían unos 30 pacientes internados al momento de producirse el incendio por lo que lo primero que hicimos fue llamar a la Clínica San Jorge para reservar el lugar en terapia intensiva para los cinco enfermos más críticos, que derivamos inmediatamente y que están hemodinamicamente compensados y atendidos en ese centro de salud. En cuanto a las 15 o 16 personas internadas en sala común, los trasladamos al “Cochocho” y se encuentran allí en buen estado 11, en realidad, dado que dimos de alta a 4 que en la mañana de ayer habían sido intervenidos quirúrgicamente pero que se encontraban aptos para seguir la convalecencia en sus domicilios. En Pediatría solo había una mamá con su nene en espera de una operación, así que también se fueron a su casa. Las pacientes de Maternidad también fueron derivadas así que todos se encuentran en buen estado de salud, quedando el edificio completamente evacuado. Y en lo que respecta a pacientes COVID, que son 4, los decidimos derivar también al “Cochocho” a un ala separada por unos 50 a 70 metros de los demás, así que no hay riesgo de contagio para nadie”.
El hospital hoy
Sin interrupciones, personal bomberil, policial y sanitario se dedicaron – una vez extinguido el fuego – a inspeccionar el edificio y a evaluar las pérdidas, que en una primera instancia, se percibieron “millonarias”, por la estructura y aparatología alcanzadas por las llamas y el agua.
Con algunos sectores inundados, la totalidad de puertas y ventanas abiertas para intentar ventilar la gran cantidad de humo que se concentró en todos los ambientes y con iluminación de emergencia provista por un grupo electrógeno, al cierre de la presente edición se realizaban tareas de inspección y peritajes, a la vez que se intentaban readecuar los espacios menos afectados para volver a alojar a pacientes.

La urgencia por volver a poner en funcionamiento el hospital fue explicada por su director, el médico cirujano general laparoscopista, Carlos Guglielmi: “Ya estamos evaluando la posibilidad de dar funcionalidad a las áreas menos afectadas porque es el único hospital que tiene la ciudad. Y la Clínica no puede dar abasto con toda la demanda que hay. Y aunque no se han hecho gestiones pero se puede contemplar también al Hospital Naval, es indispensable que el Hospital Regional Ushuaia vuelva a funcionar mañana o pasado a más tardar”.
Diario Prensa