Vecinos de Río Grande advirtieron sobre una nueva modalidad de estafa en redes sociales, donde personas ajenas a la provincia se hacen pasar por rescatistas de animales, publican imágenes robadas y solicitan transferencias de dinero.
El fraude, detectado en grupos animalistas de Facebook, busca aprovechar la solidaridad de la comunidad. Los falsos voluntarios usan fotos de animales heridos o abandonados —tomadas de protectoras reales o publicaciones antiguas— para pedir aportes económicos bajo el pretexto de urgencias veterinarias.
Aunque esta práctica no es nueva, volvió a intensificarse en los últimos días, generando preocupación entre rescatistas y proteccionistas locales. Las publicaciones suelen tener un tono desesperado, pero carecen de datos verificables o contactos con organizaciones conocidas.
Ante esta situación, los usuarios comenzaron a denunciar los perfiles falsos y a pedir cautela. Desde distintos espacios de protección animal recomiendan verificar la identidad de quien solicita ayuda, asegurarse de que pertenezca a una organización reconocida y evitar transferencias sin comprobar la autenticidad del pedido.




