Javier Milei presentó una nueva ofensiva política y estratégica por la soberanía de las Islas Malvinas. En una cadena nacional, el Presidente anunció la construcción de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego y confirmó que enviará al Congreso un paquete de proyectos para endurecer las sanciones contra las empresas que exploten recursos en el Atlántico Sur sin autorización argentina.

“Las Malvinas son argentinas por historia y por derecho”, sostuvo el mandatario al abrir su mensaje, acompañado por todos los ministros del Gabinete.
Uno de los ejes del discurso fue el avance del proyecto petrolero Sea Lion, desarrollado por compañías británicas e israelíes en la Cuenca Malvinas Norte. Milei advirtió que la explotación de ese yacimiento representa un riesgo para los recursos estratégicos del país y aseguró que el Estado utilizará todas las herramientas legales para impedirlo.
El proyecto que llegará al Congreso ampliará las sanciones contra las empresas involucradas y también alcanzará a proveedores y firmas que colaboren con esas operaciones hidrocarburíferas.
El Presidente también confirmó la construcción de una Base Naval Integrada en el Puerto Oriental de Ushuaia. La obra buscará fortalecer la presencia argentina en el Atlántico Sur, mejorar las capacidades de vigilancia y posicionar a Tierra del Fuego como un centro logístico clave para la región.
Además, anunció un incremento de recursos para el Ministerio de Defensa como parte de una estrategia de largo plazo orientada a reforzar las capacidades militares del país.
La iniciativa oficial incluye la creación de un Consejo de Seguridad Nacional, encargado de coordinar las políticas de Defensa, Inteligencia, Cancillería y Economía, junto con un régimen de protección de infraestructuras críticas y un marco de defensa aeroespacial y marítima.
Al cerrar la cadena nacional, Milei pidió transformar la causa Malvinas en una política de Estado y aseguró que la defensa de la soberanía debe estar por encima de cualquier diferencia partidaria.