La mejora de la calificación crediticia otorgada por Moody’s volvió a impulsar a los activos argentinos y generó una jornada positiva en los mercados. Los bonos soberanos recuperaron terreno, el riesgo país descendió nuevamente hasta acercarse a los 400 puntos básicos y las acciones de los bancos lideraron las ganancias en Wall Street.

La decisión de la agencia sorprendió por la buena recepción que tuvo entre los inversores, incluso después de que otras calificadoras ya hubieran elevado la nota de la Argentina meses atrás. El dato más alentador para el mercado fue que Moody’s mantuvo una perspectiva positiva, lo que abre la puerta a nuevas mejoras si el programa económico continúa mostrando resultados.
Desde el equipo económico interpretaron la medida como una señal de confianza hacia el rumbo adoptado por el Gobierno. Sostienen que una mejor evaluación del riesgo soberano permitirá reducir el costo del financiamiento, facilitar el ingreso de inversiones y ampliar las posibilidades de acceso al crédito tanto para el sector público como para el privado.
En Nueva York, los ADR de los principales bancos argentinos encabezaron las subas de la rueda, impulsados por el renovado optimismo de los operadores. Al mismo tiempo, los títulos públicos en dólares mostraron una recuperación que volvió a fortalecer las expectativas de una baja sostenida del riesgo país.
El Gobierno considera que este escenario puede convertirse en un paso importante para recuperar el acceso a los mercados internacionales de deuda. Mientras avanza con nuevas reformas económicas, también busca consolidar el equilibrio fiscal y fortalecer las reservas para mejorar aún más la percepción de los inversores.
En su informe, Moody’s destacó la desaceleración de la inflación, la continuidad del ordenamiento de las cuentas públicas, la mayor estabilidad macroeconómica y el crecimiento de sectores estratégicos como la energía y la minería. Además, señaló que estos factores contribuyen a reducir el riesgo de incumplimiento y mejoran las perspectivas de la economía argentina.
Con este cambio, las tres principales calificadoras internacionales ubican a la deuda argentina dentro de la misma categoría de riesgo, un dato que el mercado interpreta como una señal positiva y que podría atraer nuevos fondos de inversión en los próximos meses.