Leonel Flores fue decisivo en el triunfo 3-1 de Boca ante Recoleta por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana. El delantero de 19 años marcó un golazo, provocó dos expulsiones y volvió a dejar en claro que atraviesa un gran momento.

Boca arrancó perdiendo, pero reaccionó en el segundo tiempo después de la expulsión de Wilfrido Báez, quien había cometido una fuerte infracción sobre Flores. Santiago Ascacíbar y Milton Delgado dieron vuelta el resultado.
El tercero fue del juvenil. Tras una jugada colectiva que comenzó con Leandro Paredes y continuó con Miguel Merentiel, Flores recibió en la puerta del área y sacó un potente remate que se clavó en el ángulo.
Fue su segundo gol en ocho partidos con la Primera. El primero había llegado en su debut, frente a Sarmiento por la Copa Argentina.
Pero su influencia fue mucho más allá del gol. Flores volvió a recibir una dura falta y Dairon Mosquera terminó expulsado. Golazo y dos rojas generadas en una noche inolvidable.
El delantero llegó a Boca con apenas siete años y recorrió todas las categorías de las inferiores. En 2023 fue campeón con la Séptima y poco después empezó a sumar minutos en Reserva.
Sus números lo llevaron rápidamente a firmar su primer contrato profesional en 2024, extendido luego hasta 2029. En Reserva también se destacó con goles y fue elegido como uno de los jugadores de mayor proyección del club.
Leandro Paredes ya había advertido sobre sus condiciones antes de su llegada a Primera: “Hay un chico en la Reserva, Leo Flores, que juega muy muy bien”.
Arruabarrena le dio la oportunidad y el juvenil respondió. Velocidad, potencia, desequilibrio y una gran pegada son algunas de las características que lo convirtieron en una de las apariciones más interesantes de Boca.
Antes de dar el salto, Flores había marcado nueve goles y dado cuatro asistencias en el Apertura 2026 de Reserva. Ahora, con 19 años, empieza a ganarse un lugar entre los protagonistas del plantel profesional.