Los estudiantes argentinos registraron un nuevo retroceso en las pruebas PISA 2025. Los resultados difundidos por la OCDE muestran una caída en Lectura, Matemática y Ciencias respecto de la edición anterior, consolidando el peor rendimiento del país en casi veinte años y uno de los descensos más pronunciados de América Latina.

En esta edición, Argentina quedó relegada al octavo lugar de la región y muy por debajo de los promedios internacionales en las tres áreas evaluadas.
El dato más crítico aparece en Matemática: 76% de los alumnos de 15 años no alcanzó el nivel básico de desempeño. En Lectura y Ciencias la situación tampoco mejora demasiado, ya que cerca de seis de cada diez estudiantes quedaron por debajo del umbral mínimo esperado.
Los puntajes nacionales fueron de 367 en Matemática, 389 en Lectura y 393 en Ciencias, todos inferiores a los obtenidos en 2022 y los más bajos desde que el país participa regularmente de la evaluación.
Aunque la OCDE advirtió un deterioro global de los aprendizajes, Argentina profundizó una tendencia que ya venía mostrando dificultades estructurales. Casi la mitad de los estudiantes presentó un bajo rendimiento simultáneo en las tres materias, una proporción que duplica ampliamente el promedio de los países desarrollados.
El informe también señala que la distancia entre los alumnos con mejores y peores resultados volvió a ampliarse, especialmente en Matemática y Ciencias, lo que refleja una desigualdad educativa cada vez más marcada.
Pese al fuerte retroceso académico, la encuesta dejó un indicador alentador: los adolescentes argentinos mantienen una valoración muy alta de sus docentes. La mayoría aseguró que recibe apoyo, seguimiento y ayuda adicional en clase, con niveles superiores al promedio de la OCDE.
Los resultados vuelven a encender las alarmas sobre el sistema educativo argentino y plantean el desafío de revertir una caída que ya lleva varios años.



